En estas épocas de aislamiento se ha puesto sobre la mesa que los juegos de mesa, además de ser un buen pasatiempo, son beneficiosos para la salud mental. Por lo mismo, una de las industrias que más se ha beneficiado durante estos días es la del juego. Todos hemos visto cómo los amigos y familiares están comprando juegos y jugando. Se han disparado, como nunca, las ventas de juegos de mesa al punto que hasta Rappi creó un módulo especial de juegos de mesa donde la gente puede encontrar: Twister, Monopolio, rompecabezas, Lego, ajedrez, Uno, naipes, mini futbolín, Bingo, Damas Chinas. 

Pero, más allá de lo evidente, ¿por qué es positivo que las personas jueguen? Juan David Giraldo, médico de investigación e innovación médica en cardiología de la Clínica Shaio, aseguró en un artículo para El Tiempo: “Los juegos de mesa estimulan el hipocampo y la corteza prefrontal, mejorando funciones cognitivas como el proceso de aprendizaje, la alfabetización y los procesos neurolingüísticos”. Así mismo, afirmó: “le permiten a cada uno de los participantes fortalecer sus habilidades matemáticas y sociales, y capacidades como la resolución de problemas, análisis, la lógica y el desarrollo de estrategias alrededor del juego. Los juegos de mesa son una actividad ideal para realizar entre todos los miembros de la familia sin tener en cuenta su edad”.

Sobre la relación entre el juego y el bienestar emocional en estos tiempos de pandemia, el dr. Giraldo aseguró: “El juego libera endorfinas, que generan sensación de placer y felicidad, lo que puede evitar la aparición o el desarrollo de alguna enfermedad del ánimo durante el aislamiento”.

En un programa catalán sobre los beneficios de jugar, Cristina Massons, sicóloga y coach explicó que, según se ha demostrado en diversos estudios científicos, los trabajadores que realizan actividades lúdicas y son capaces de interiorizar la alegría que les genera el juego, rinden más en el trabajo. Por eso, muchas empresas han empezado a introducir el juego entre compañeros de trabajo como herramienta para el crecimiento profesional. Por su parte, el sicólogo Jordi Borrás, expuso los resultados de un estudio según el cual las crías de animales a las cuales se les impide jugar sufren retrasos o alteraciones negativas en el desarrollo del cerebro. A pesar de que la psicología ha infravalorado el juego durante mucho tiempo, explica Jordi Borrás, hoy en día sabemos que es fundamental para el desarrollo del ser humano.

 

En medio de la avalancha de juegos y de gente que juega por esa época y más allá de los juegos tradicionales, y del gran grupo de aficionados a los rompecabezas y al risk, muchas personas en las redes han comenzado a contar sobre su propia creación y diseño de juegos y otros (unos pocos) a hablar de juegos no muy comunes como los que hacen parte de la estantería de las oficinas de Google. Entre algunas curiosidades en esa biblioteca de juegos se pueden encontrar algunos como: ´Secret Hitler´, en el que una democracia es amenazada por el fascismo; Un clásico y vintage en los juegos de mesa tipo Trivial. El ‘Isaac Asimov’s Super Quiz’ es un juego de preguntas y respuestas de cultura y ciencia general en donde puedes elegir la dificultad de cada pregunta. ‘Telestrations’, el clásico teléfono roto pero dibujado, el Twilight Imperium es un juego que tiene como objetivo tomar el control de la galaxia tras el vacío de poder dejado por el declive del anterior gran imperio. 

Tras esta oleada mundial de interés por los juegos de mesa, sicólogos como Cristina Massons comienzan a hablar de introducir el juego en la vida cotidiana. Ya se habla del aprendizaje a través del juego, del homeschooling lúdico. ¿Por qué no aprender los números en inglés mientras se doblan las camisas, de medidas mientras se hacen galletas o aprender de cómo se cuidan las frutas y verduras mientras la mamá las prepara para guardarlas? Lo cierto, es que jugar trae beneficios, así que desde el consultorio del dr. Alvarado donde manejamos a nuestros pacientes de manera integral, les recomendamos como parte de su cuidado personal y por su bienestar que jueguen más y no se tomen la vida tan en serio.