Gracias a la pandemia muchos de nosotros hemos tomado conciencia sobre la importancia de lavar bien las frutas y las verduras. Muchos hablan y hablan y creo que por nuestra salud lo mejor es atender las recomendaciones de expertos. Más allá de hacerlo por evitar el contagio de Covid-19, es importante tener en cuenta que no lavar las frutas y las verduras correctamente nos puede ocasionar otras enfermedades. Los funcionarios federales de salud estiman que cada año aproximadamente 48 millones de personas se enferman debido a un alimento contaminado con bacterias dañinas. 

En un artículo publicado en la página web de la Agencia de Medicamentos y Alimentación ​(FDA) -la agencia del gobierno de los Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, cosméticos, aparatos médicos, productos biológicos y derivados sanguíneos-, Glenda Lewis, una funcionaria de la FDA y experta en enfermedades transmitidas por alimentos, comentó que los productos frescos pueden estar contaminados de muchas maneras. Durante la etapa de crecimiento, las frutas y verduras pueden contaminarse con la tierra, agua o el fertilizante. Después de la cosecha, pasan por muchas manos y se incrementa el riesgo de contaminación. La contaminación también puede ocurrir cuando el producto ya ha sido comprado, durante la preparación de los alimentos e incluso debido a un mal almacenamiento. Con tantas fuentes de contaminación que pueden ocurrir, es muy importante preparar de manera segura los productos frescos antes de consumirlos.

Estas son algunas de las recomendaciones de la FDA: 

  • Lávese las manos por 20 segundos con agua tibia y jabón antes y después de preparar alimentos frescos.
  • Escoja productos que no estén golpeados o dañados. 
  • Asegúrese que los productos precortados, tales como bolsas de lechuga o tajadas de sandía, estén refrigerados o almacenados con hielo en la tienda y en el hogar. 
  • Deseche toda parte dañada o golpeada antes de preparar y comer
  • Frote suavemente los alimentos mientras los enjuaga bajo un chorro de agua. No se necesita usar jabón o un producto para lavar productos frescos.
  • Lave los productos frescos ANTES de pelarlos de manera que la suciedad y la bacteria no se transfieran del cuchillo a la fruta o el vegetal.
  • Use una escobilla para limpiar las verduras y frutas duras tales como melones y pepinos.
  • Seque las frutas y verduras con una toalla de tela o de papel para reducir la bacteria que aún esté presente.
  • Deseche las hojas externas de las cabezas de lechuga o repollo (col).
  • Almacenen los productos frescos dentro del refrigerador a 40 grados o menos.

Tenga en cuenta además, que la cocción de alimentos elimina las bacterias dañinas, las frutas y verduras crudas son los que acarrean el mayor riesgo de contaminación. Lewis sugiere evitar los brotes crudos que normalmente se sirven en ensaladas, enrollados, sándwiches y comida oriental.

Estamos seguros en el consultorio del Dr. Alvarado que si empezamos a seguir estas recomendaciones nos vamos a ahorrar más de un retorcijón de estómago y lo que es peor un problema de salud. No olvides que la salud es prevención. #CuidarteEsSalud